Gobierno del Principado de Asturias
Govern de Les Illes Balears
Las Islas Baleares, destellos de personalidad

Constituyen el archipiélago mediterráneo más alejado de tierra. Son un universo cerrado en si mismo, pero lejos de homogeneizarlas, esta unicidad geográfica hace de cada una de ellas una pieza singular y única.
Desde hace más de dos siglos las Baleares han encandilado a todos cuantos las han visitado, convirtiendo al turismo en su centro, cosa que los isleños han aprendido a llevar con optimismo y buen humor. De ahí que muchos de estos visitantes no hayan tenido otra alternativa que quedarse a vivir en alguna de estas magníficas islas arropados por sus gentes.
Distintas todas ellas, forman un todo esencial que es el que guarda el viajero en su memoria. Tal vez esa sea la magia que aúna a las islas; la huella que dejan huele a mediterráneo, a gastronomía, a tradición, a la complicidad y sinceridad de sus gentes, al murmullo casi musical de las aguas de sus torrentes, a las vistas que ofrecen sus acantilados sobre las calas azules… a tantas cosas que no es capaz de sintetizarlas en su cuaderno de viaje.
Visitar los despeñaderos y los románticos pueblos de la Sierra de Tramuntana, o las calas solitarias y turquesas del Migjorn menorquín, maravillarse ante el blanco impoluto de las iglesias ibicencas, y contrastarlo con el colorido de su noche, saltar junto a los caballos de Ciutadella en la noche de San Juan, escapar de los demonios de Artà en la víspera de San Antonio, recorrer en bicicleta los paisajes de cuento de Formentera, escuchar romper las olas sobre a sus faros, probar los dulces de las islas y sus platos salados… La vida debería darnos tiempo a hacer, por lo menos una vez, este inolvidable viaje y descubrir cuál es el secreto de las Islas Baleares, que según cuentan los que allí estuvieron es que en ellas se vive con el corazón.
Más información
www.illesbalears.es
www.balearsculturaltour.com
Mallorca, isla de contrastes

Mallorca es una isla que seduce por sus contrastes. De las idílicas playas de aguas cristalinas y fina arena a la escarpada costa noroeste que hechizó a fenicios, romanos y árabes. De los tranquilos pueblos del interior al bullicio de los núcleos costeros más turísticos incluida su capital, Palma de Mallorca, una ciudad moderna y cosmopolita con inconfundible sabor mediterráneo.
La mayor de las Baleares ofrece un extenso abanico de atractivas propuestas para realizar durante todo el año, gracias a su clima templado y bajo nivel de precipitaciones. Se puede practicar golf en los dieciocho campos existentes y todo tipo de actividades náuticas, acuáticas y subacuáticas, disfrutando de espectaculares fondos marinos.
Los amantes del senderismo y del cicloturismo disponen de una amplia red de caminos y senderos que les descubrirán lugares recónditos llenos de encanto. También es un deleite pasear por sus ciudades y pueblos, donde magníficos monumentos nos hablan de su pasado.
La oferta cultural es abundante, con las temporadas de ópera, zarzuela y ballet, las representaciones teatrales, los festivales de música y la selecta agenda de exposiciones de arte que albergan sus museos, centros culturales y galerías.
Más información
www.infomallorca.com
www.artescenic.com
Palma, una ciudad que se mueve

Situada entre mar y montaña, la ciudad de Palma, con todo su colorido y sus facetas, desprende una sensación de vitalidad, movimiento, energía y progreso que cautiva a quien la saborea.
Tradicional y cosmopolita a la vez, de esta conjunción surge una realidad plural que se refleja en el paso de lo ancestral a lo más innovador: de la intimidad de sus patios, las callejuelas medievales, las murallas y conventos, a las amplias avenidas comerciales y edificios modernos.
Uno de sus más llamativos atractivos recae en la majestuosidad de sus patios. Escritores, cronistas, viajeros… todos coinciden en remarcar que la arquitectura de Palma tiene en las casas urbanas uno de los referentes más importantes. Y ello, sin duda, porque el elemento arquitectónico más significativo de las casas son sus patios.
A toda la excepcional herencia monumental de la ciudad se añaden unos excelentes servicios, una variada oferta cultural y de ocio, un completo calendario de tradiciones, indescriptible gastronomía, y tantos otros atributos que la convierten en el destino elegido por miles de turistas cada año.
Los orígenes de la ciudad se remontan a un embrionario asentamiento de la época pretalayótica en el año 123 a.C.
Posteriormente, fue ocupada por los árabes.
De aquella Palma de huertos y jardines se conservan los baños árabes. La conquista cristiana de 1229 da otro giro a la historia de la ciudad que se refleja en iglesias como Santa Creu, Santa Eulàlia o Sant Francesc.
En el siglo XIV se levantan dos de los grandes emblemas arquitectónicos de la ciudad: el castillo de Bellver y la Catedral, que constituye una de las joyas del gótico mediterráneo.
El reflejo del poderío de épocas posteriores – los siglos XVI, XVII Y XVII- lo encontramos en los elegantes y solemnes patios de la ciudad, bellos y silenciosos lugares que ningún visitante debería perderse.
Todo este legado, unido a una brillante oferta cultural de museos y galerías, teatros y auditorios, espacios expositivos y cafés concierto, a una gastronomía y una red de restaurantes que cuesta definir en palabras, a un excepcional ambiente nocturno a la orilla del mar… hacen de Palma una ciudad viva, plural y un lugar donde disfrutar de cualquiera de sus infinitas posibilidades.
Más información
www.palmademallorca.es
El castillo de Bellver, una joya del gótico

El Castillo de Bellver es un edificio emblemático de Palma que, en lo alto de una loma y a 113 metros de altura, preside la ciudad, dominando la bahía. Fue construido entre los años 1300 y 1310 por orden del rey de Mallorca Jaume II, concebido como fortaleza defensiva -austera en el exterior- y como palacio –de aire refinado en el interior. Lo más destacable de este castillo gótico es la planta circular, que lo diferencia de la mayoría de castillos europeos de la misma época. Sus cuatro torres están orientadas a los principales puntos cardinales, tres de ellas adosadas y la cuarta, la del Homenaje, separada unos metros del cuerpo del castillo y de impresionante alzado cilíndrico.
Si sus muros pudieran hablar nos contarían siglos de historia. A finales del XIV, el rey Juan I de Aragón trasladó aquí su corte huyendo de la peste que asolaba la Península. Durante las Germanías fue refugio de nobles y mercaderes que huían de la ciudad. Fue también residencia temporal de los virreyes, que la alternaban con el palacio de la Almudaina. Y también funcionó como prisión durante el siglo XVII y a lo largo de la Guerra de Sucesión, y en 1717 se convirtió en prisión militar con guarnición propia. El preso más popular fue el ministro Gaspar Melchor de Jovellanos (1802-1808), que aquí escribió algunas de sus obras. Durante la Guerra Civil se encarcelaron más de 800 personas, entre ellas el diputado Alexandre Jaume I Rosselló y el alcalde republicano Emili Darder Cànaves, que fue ejecutado.
El Museo de Historia de la Ciudad

Hoy el castillo de Bellver es el segundo lugar más visitado de la ciudad. Con 350.000 visitas al año, sus imponentes muros y los jardines de su alrededor no dejan de impresionar a quienes pasean por sus inmediaciones.
En su interior el castillo alberga el Museo de Historia de la Ciudad y la Colección Despuig de Escultura Clásica, un paseo a través de la historia de Palma y su evolución urbana desde la edad del Bronce hasta nuestros días.
En los próximos meses el museo será reformado ampliando su colección, -que abarcará la historia reciente, pues la actual colección cubría hasta los años 60-, adaptará sus instalaciones y su aparcamiento para mejorar la accesibilidad y, además, pondrá en marcha un centro de recepción de visitantes en el que se realizará la venta de entradas, se colocarán unos aseos, un bar y una tienda souvenir.
Más información
www.balearsculturaltour.com
Simbología

Nada de la morfología del castillo de Bellver es casualidad; el castillo que vemos hoy esconde una interesantísima simbología arquitectónica.
De entrada, el emplazamiento donde se ubica el castillo de Bellver recuerda al locus amoenus luliano. Bellver surgió en el año 1301 entre viñeros y pinares. “La construcción debía reflejar el señorío de su dueño, debía asegurar una vida sana, pero por encima de todo, debía encerrar en su interior todo un programa moral”.
Según la teoría médica difundida por Llull solo se consigue una vida sana “cuidando la disposición geográfica, proveyendo la captación de aguas, vigilando el régimen alimenticio”.
La construcción básica del edificio recuerda que el hombre es un conjunto orgánico estructurado corporalmente por los cuatro elementos y espiritualmente por las potencias del alma.
Los cuatro elementos, fuego, aire, agua y tierra están presentes en las cuatro torreones pequeños inscritos sobre el círculo del castillo, y las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad, pueden dar nombre a los tres torreones mayores – de hecho el torreón del mediodía no pertenece al dibujo primitivo de la construcción -. Este triángulo espiritual imaginario está orientado en su “cabeza”, hacia el norte, dibujando un cuerpo humano en el que la capilla queda situada a la altura del corazón, y la cocina en el opuesto.
Tres torreones en el cuerpo del edificio, más un cuarto separado, elevado y con identidad propia. Las cuatro señalan los cuatro puntos cardinales. Se distinguen otros cuatro torreones que se intercalan entre los anteriores. En su interior solo habita la memoria. La memoria de Bellver es memoria de lo efímero. En ella se guarda el paso fugaz de un reino y el herbolario de plantas silvestres con que Jovellanos entretuviera sus días de reclusión.
El Castillo de Bellver es también una imagen cosmológica, puesto que el hombre es, en efecto, microcosmos. Y en el Castillo vemos que la suma de los elementos indicados es una referencia a los siete planetas. El sistema astrológico de Llull y la combinatoria de planetas y elementos sirve para definir los signos zodiacales. El microcosmos y el macrocosmos se encuentran en la razón de ser del orden teológico, que es el orden del programa moral con el que debían vivir los habitantes del Castillo. El programa codiciado por las siete virtudes que no es más que el Art de Llull, con su combinatoria y con sus figuras circulares.
Siete virtudes por tres potencias, resultan veintiuna combinaciones, cámaras, vanos. Veintiuna son las columnas que forman el círculo inferior situadas en el interior del Castillo.
Las tres figuras geométricas, cuadrado, triángulo y círculo, constituyen para el hombre un libro de reflexión. Es el programa de la “reflexión contemplativa” que Ramon Llull diseñó en el Llibre de Contemplació y que debe conducir al hombre desde lo sensible hasta lo espiritual y lo divino.
Bellver pudo nacer como parábola moral al estilo de Llull, amigo personal de Jaime II de Mallorca, impulsor directo del edificio que hoy ocupa uno de los pulmones naturales principales de la ciudad de Palma, con una extensión próxima al 50% de los Parques Naturales de que dispone la ciudad.
(*) Texto extraído del artículo publicado en la revista GALA, elaborado por el Restaurador y Conservador, Jordi Gayà.
Punto de encuentro con la cultura

Como lugar emblemático de la ciudad que es, y con el valor añadido de la belleza de su emplazamiento, el Castillo de Bellver es el lugar elegido para numerosas citas con la cultura o eventos importantes que tienen lugar en la isla, como la celebración de la entrega del Primer Premio Jovellanos “Resistencia y Libertad” que tendrá lugar en las inmediaciones del castillo el próximo 5 de abril de 2010.
Una de las citas anuales que tiene el castillo con la cultura es la música. En su bello patio de armas todos los veranos tiene lugar el Festival de Música Clásica de Bellver y el Festival Internacional de Música ‘Serenates d’estiu’ que regalan a los asistentes memorables atardeceres de música clásica en un entorno privilegiado con vistas a la bahía de Palma.
Premio Jovellanos 'Resistencia y Libertad'. Gobierno de las Illes Balears - Gobierno del Principado de Asturias
oficina@premiojovellanosresistenciaylibertad.es - info@premiojovellanosresistenciaylibertad.es